Fachada principal (Foto: Wikipedia)
- El templo se erigió en la plaza que se llamaba Cabeza de Malos, en el barrio que en el repartimiento dieron solares a Rodrigo Alfonso, hermano no legítimo del Santo Rey Fernando III, frente a una de las puertas interiores de la Judería, siendo San Nicolás de Bari el centro de la collación así llamada, una de las primitivas al hacerse la división parroquial de Sevilla, como señala Santiago Montoto en su obra "Parroquias de Sevilla".
- No dan muchas noticias sobre esta iglesia los historiadores antiguos, noticias las más fundadas en fábulas como las califica el anterior autor citado. Algunos historiadores aseguran que fue templo de Hércules, historias que durante mucho tiempo estuvieron en boca de los sevillanos. Otros historiadores aseguran que el templo es de la época de San Leandro, fundándose en el hallazgo de la escultura de la Virgen del Subterráneo, al hacerse los cimientos para la torre en 1492, y hasta se escribe que se encontró una inscripción que lo aseguraba. De esta circunstancia provendría su advocación como Virgen del Subterráneo. Comparte este apelativo con la Dolorosa de la Hermandad de la Cena, actualmente en la iglesia de los Terceros, ya que al parecer esta hermandad tuvo sede en esta parroquia durante el siglo XVI.
- Se cuenta también que en este mismo lugar se ubicó ya una iglesia visigoda y que incluso pudo pervivir como templo mozárabe durante el período islámico.
- El abad Sánchez Gordillo, en sus "Estaciones", dice que esta iglesia fue una de las dedicadas a la Virgen, de mucha devoción, a la que concurrían de madrugada las mujeres cantando el Rosario, práctica que el abad conoció.
San Fernando, Patrón y Libertador de Sevilla
El actual templo de San
Nicolás de Bari se levantó en el siglo XVIII en el lugar que ocupaba
una iglesia anterior del siglo XVI, demolida en 1752, que a su vez sustituyó a una
anterior medieval. Se trata de un
emplazamiento vinculado a numerosas tradiciones sin confirmación
arqueológica, como hemos visto.
La iglesia actual fue bendecida en 1758 y como curiosidad destacaremos que buena parte de sus obras fueron costeadas por un mecenas del barrio, Juan de Castañeda.
San Nicolás de Bari es un templo excepcional, pues se trata de un templo de cinco naves, el único que encontramos en Sevilla con esta distribución con la excepción de la catedral. las cinco naves se separan por arcos de medio punto que descansan sobre 18 columnas de mármol rojizo de origen genovés.
Otro aspecto que llama la atención es que los muros de la iglesia se hallan cubiertos por multitud de retablos, en su mayoría barrocos del siglo XVIII, que le confieren una exhuberancia decorativa peculiar.
Hoy en día es parroquia y sede de la Hermandad de Ntro. Padre Jesús de la Salud, María Santísima de la Candelaria, Ntra. Sra. del Subterráneo y San Nicolás de Bari.
Maqueta de Isbilya durante el cerco
de las tropas cristianas de San Fernando
San Nicolás de Bari, una de las 25 iglesias fernandinas que nos legó Fernando III a Sevilla y los sevillanos, bien merece una visita.
Desde 1248 que el Rey Santo #FernandoIII reconquistara Isbilya, una de sus preocupaciones primordiales fue erigir iglesias y collaciones para fomentar el culto cristiano, con la inestimable ayuda del obispo D. Raimundo (también llamado Remondo, a la postre arzobispo de Sevilla, oriundo de Segovia). Así, las antiguas mezquitas y sinagogas fueron reemplazadas y sustituidas por parroquias en los diferentes arrabales y barrios de la ciudad.
Afirma la tradición que ya desde la #Reconquista existieron en Sevilla 25 parroquias, inmortalizada en una copla antiquísima que dice:
"25 parroquias tiene Sevilla,
25 campanas la Giraldilla*"
*Se refiere al cuerpo de campanas construidas posteriormente por Hernán Ruíz.
El dato numérico de las #parroquiassevillanas es relevante, pues desde el siglo XVI al siglo XX no se erigió parroquia alguna por causas de las epidemias, la pérdida de la exclusividad del comercio con las Indias (cuando se trasladó el monopolio del puerto hispalense con América a Cádiz) y demás circunstancias diversas que determinaron que la población de la ciudad disminuyera.
Se erigieron 24 (más una) iglesias parroquiales, ninguna ciudad de los reinos peninsulares tenía tantas. Veinticuatro, un número perfecto, como los 24 ancianos que adornaban los tímpanos de las iglesias góticas, una doble docena que permitía resumir, en expresión de Julio González, la letanía, por excelencia, la de los Santos:
- El Salvador.
- Santa María.
- Los apóstoles San Pedro, Santiago, San Andrés y San Bartolomé.
- El evangelista San Marcos.
- El arcángel San Miguel.
- El profeta San Juan Bautista.
- Los mártires San Esteban, San Lorenzo, San Vicente y San Román.
- Los obispos y confesores San Martín, San Nicolás, San Julián y San Gil.
- Los doctores de la Iglesia San Isidoro y San Idelfonso.
- Las santas y mártires Santa María Magdalena, santa Lucía, Santa Catalina y Santa Marina.
- Y finalmente, como no podía ser de otra manera, Todos los Santos, Omnium Sanctorum.
Y una de ellas es esta joya de San Nicolás de Bari, con la que el obispo Raimundo y #FernandoIII restituyen el culto en #Sevilla, que bien merece una visita.
Para saber más de esta parroquia, de sus actos y actividades, fundada en la Reconquista de Sevilla puedes acceder a:
Escrito por VÍCTOR GARCÍA
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